
SALTA LA SORPRESA EN LAS GAUNAS: KUWAIT NO ABUSA DE NIÑOS EN UNA ISLA
Soy Mauricio Hidalgo y me encuentro de nuevo cubriendo la cumbre internacional por la crisis del petróleo en Zurich. Hoy es un día especial, hoy se ha celebrado el último debate de todos los países miembros de la cumbre, hoy hemos llegado por fin al culmen de estos tres días de debate y seguidamente veremos todo lo que ha sucedido y cuáles han sido las conclusiones.
Una de las grandes bombas del debate ha sido que, bajo un giro dramático de los acontecimientos, los niños de la Isla de Kuwait no estaban siendo explotados y abusados laboralmente sino que estaban siendo entrenados en secreto por el ejército egipcio para las guerras árabes. Y también se ha sabido que están siendo dirigidos por un muy pequeño Mariano Rajoy.
Primeramente, el debate ha sido tan extremadamente largo que ha dado tiempo a cambiar de año incluso y nos hemos plantado a 1 de enero de 1974. Llevamos más de 4 meses cubriendo este debate y las fuerzas empiezan a decaer, los países siguen sin ponerse de acuerdo y en Occidente empieza a hacer mucho frío.
Los puntos más relevantes del debate hasta este momento han sido sobre todo en modo “ping-pong” dónde los países se han acabado acusando con el dedo en dos grandes bloques ideológicos. Por un lado, la URSS y Andrei Gromyko ha denunciado que los musulmanes en Israel no estaban siendo respetados ni escuchados, del mismo modo ha defendido la creación de dos Estados y acusando directamente a Estados Unidos de haber iniciado la catástrofe venezolana mediante su intervención, mientras que Canadá ha exigido al país con capital en Moscú mayor precisión sobre sus críticas. En ese mismo bloque, Venezuela, apelando a su pasado colonial, se niega a apoyar cualquier moción que no cuente con el respaldo del pueblo de Palestina.
En el bloque opuesto, Israel ha sostenido que la solución de dos Estados fracasó por la negativa de los países árabes a convivir con los judíos y ha advertido que la eliminación de sus fronteras equivaldría a un intento de exterminio. Del mismo modo, Arabia Saudí ha insistido en la idea de un Estado conjunto y su monarca imparcial, ha propuesto a la vez una alianza regional inspirada en los modelos europeos. El resultado está siendo un escenario de profunda polarización, con acusaciones cruzadas y sin avances concretos hacia un acuerdo.
Roger Calvente Mateo

